8 ago. 2009

2 de Mayo: Repasando acontecimientos

Supongo que tengo que desahogarme, que para ello están los diarios y a pesar de mi apatía de los últimos días, tengo que contar algunas de las cosas que han sucedido estas dos semanas de silencio voluntario.
Una de ellas es que se nos ha "unido", por así decirlo, al grupo, un chico llamado Gary que se cree... no sé. ¿Irresistible?
Ni siquiera estoy muy segura de cómo le conocieron, ahora que la mayoría trabaja, se pasan las noches haciendo fiestas en la casa que tienen alquilada y saliendo casi a diario. El caso es que Gary se nos agregó un par de noches en Quin's. No me cayó bien desde el principio y no comprendo cómo Lucy y Bea sorben los vientos por él y el resto le hace ojitos. Pero lo de Lucy y Bea es un poco preocupante porque me da la impresión de que él está flirteando a conciencia con ambas para no perder oportunidad, sea quien sea la que caiga.
Lucy me lo ha dicho sin tapujos: le gusta y mucho, pero también le gusta a Bea y lo que haya de ser será. Yo le repito lo que siento, que es feo de cojones. Porque lo es. O sea, no tiene nada que ver que sea calvo como una bola de billar, hay calvos bien bien pero que requetebien apetecibles, pero éste me da la impresián de que se afeita el poco pelo que tiene en la cabeza porque es pelirrojo, para más inri. Lleva bigotito y barbita de chivo... pelirroja. Y tiene ojos saltones.
Una noche trató de impresionarme sobre sus conocimientos en mitos irlandeses y grandes guerreros celtas, pero cuando se dio cuenta por mis respuestas de que me sabía el repertorio, casi se molestó. Con frecuencia invita a rondas a las chicas... dejándome fuera de ellas.
Y naturalmente, el día que ante sus ojos firmé sentencia de muerte fue el día que comenzó a hablar de su "negocio" y a presumir de que era empresario a pesar de su edad (ha de tener 24-25 años. Gary tiene una tiendecita llamada "The Gathering" que vende juegos de role, alguna camiseta y cuatro tebeos de superhéroes.
Es una tienda de apenas dos metros cuadrados (soy muy mala con las mediciones, podría ser menos) con un almacén/oficina/sala de juegos de otros dos metros. Y para mí eso no es ser "empresario", dado que no tiene a ningún empleado a su cargo. En todo caso será dueño de su propia tienda, o autoempleado, o autónomo. ¿Pero empresario? Me parece un término bastante pretencioso para alguien que está empezando, pero en fin... mi opinión al respecto no debió gustarle nada. Tampoco que me importe.
Y el día que supe que me despreciaba de verdad fue el Viernes Santo. Habíamos ido a Korners Kranks a tomar algo y él, naturalmente, llegó cargado de huevos de pascua para todas... excepto para mí (Oh, no sabía que vendrías, me dijo). Y prometió llevarlas al día siguiente a un pequeño castillo cerca de Castletroy que hay no sé qué de hadas y astronomía (¿?). A todas menos a mí, claro, que cuando le dije que estaba interesada en ir y que si me daba la dirección para coger un taxi o autobus, me dijo que era bastante difícil de encontrar y que "hay que saber ir".
No me preocupa. No sé quién se ha creido que es pero sabe muy bien que no compro lo que vende. Espero que no dure entre nosotras, o desintegrará el grupo. No me gustaría ver a Lucy y Bea enfrentadas por semejante mentecato.

7 ago. 2009

1 de Mayo de 1998: Apatía

Llevo días sin escribir. He mirado el diario sobre la repisa de la chimenea cada noche y no he tenido ánimos para abrir sus páginas y coger un bolígrafo y escribir al menos un par de palabras. Nada. He pasado mis días en una serie de rutinas que a veces me parecen no tener sentido. Soy un robot atrapado en una sociedad robótica: me levanto, desayuno, recojo a los niños, como, veo televisión con ellos, ceno, leo, veo televisión, duermo. A veces esto se combina con alguna traducción de libros de hadas y leyendas que hago porque me apetece, aunque reconozco que soy muy purista y por ello estoy traduciendo demasiado literalmente, sin dejarme tregua para alguna licencia poética o una traducción más verosímil, pero me digo que estoy haciendo esto para mí, y no para que nadie lo lea, para aprender el significado de palabras nuevas.
A veces me siento sola. Lo amigos van y vienen y todo es como siempre ha sido antes para mí. Nunca tuve una mejor amiga, una amiga del alma, o como diría Ana de las Tejas Verdes, un espíritu afín. Nunca. He tenido amigas del momento. Como en el colegio. Entonces tenía a Adeli, a Milagritos, a Encarnita. Nos separamos para ir al instituto. Nuevas amigas. Cada curso, casi, una diferente, porque siempre acabábamos separadas en las clases A, B. o C, dependiendo del apellido y el volúmen de alumnos. Hubo cursos en los que no encontré a nadie especialmente interesante para compartir una amistad estrecha. Siempre he sido muy independiente, en las buenas y en las malas. Luego, cuando empecé a trabajar en la radio y me cambié de instituto (el disgusto que cogieron mis padres porque cambié de educacion privada a la pública), también tuve amigos diferentes. Nuevos amigos. Pero no eternos. Siempre fue así.
Luego conocí al que sería mi marido. Cambio de ciudad. Nuevos amigos. Mis mejores amigas serían dos de las esposas de otros policías. Con el tiempo, cambiaron destino, a los 3-4 años, cuando ya les había cogido cariño y acostumbrado a ellas. Y cuando de nuevo rehice mi agenda social, se acabó mi matrimonio y por tanto mi estancia en una ciudad extraña y ruín que nunca me aceptó, como yo no la acepté a ella. ¿Se puede llegar a odiar a un lugar? Con pasión. Yo tengo un par de ciudades-agujero en mi lista que jamás volveré a pisar.
Vuelta a casa. No hablaré del paso por Canarias. Fue tan nimio, tan breve y tan traumático que no tuve tiempo de hacer amigos. Mejor. Ya en Cádiz me reuní con los viejos amigos, los mismos que conocí en la radio y que a día de hoy siguen estando ahí por mí. Son los amigos de larga duración, sí, pero no es a ellos a los que me refiero. Están lejos.
Aquí comienza una nueva etapa de mi vida. Lucy ya se está desligando de mí. Ahroa que trabaja por turnos, nos vemos menos. Y está mas cerca de Berta, Bea o Marta porque viven en la misma casa. Y ya esta pensando en volverse a Francia para el verano. Vino aquí para mejorar su inglés, y ahora está trabajando parta irse con algo de dinero en el bolsillo. Francesca ya partió. Tiene un exámen en estos días para una aerolínea italiana. Había venido también a mejorar su inglés y su curriculum para poder ser azafata. La echo de menos. Fue una amistad grata y no sé si algún día volveremos a vernos.
De Ana no hemos vuelto a saber nada desde que regresó a Oviedo. Bea, Berta, todas están pensando en dejar Limerick y regresar a casa en verano. Y yo me quedaré aquí, y conoceré a gente nueva, y se volverán a ir, o quizá la que se vaya sea yo, y el círculo sigue y sigue. O la espiral. ¿Volveré a ver a esta gente algún día, después de su marcha? No lo creo. Prometemos mantener el contacto, intercambiamos direcciones, llegan dos, tres, cuatro cartas. Un Christmas por navidad, quizá la rara postal de veraneo. Y eso es todo...
Echo de menos a Kevin, pero esa es otra historia. Le he visto al fondo del bar, con sus amigos, un par de noches que he salido con las chicas. Se ha acercado a saludar, o me he acercado yo. Me ha preguntado cómo estoy, he dicho que bien. He mentido. Me duele el alma verle y no estar con él.
Ha llegado una chica nueva, es Au pair con una familia en Castletroy. Se llama Yoli y es de un pueblo de Ciudad Real. Hemos congeniado bastante bien, se la ve muy sencillita y tranquila, quizá muy diferente a las locuras de Berta, Bea y compañía.
También me he reencontrado con Adam (el del bigote a lo Iñigo) y ahora salimos a tomar algo al bar de su hermano, con su pandilla, pero de esto hablaré otro día, con calma.
También tengo que hablar de lo que sucedió en Semana Santa con unos huevos de pascua y un gilipollas que se piensa que es el regalo de Dios para las mujeres. A mí no me traga, claro. No he caído bajo sus supuestos encantos. No sé que le ven las otras, Bea y Lucy están locas por él y las demás le siguen la corriente casi con adoración.
O quizá la pulida brillantez de su calva me ha cegado definitivamente!