10 may. 2009

Sábado 7 de Marzo de 1998: Mi cumpleaños y un beso lésbico

Mi fiesta de cumpleaños se podría definir en tres palabras: comida, bebida y.. más bebida. Demasiada para algunos, quizá. Kev llegó con su hija. Es la primera vez que nos vemos desde que regresé de mis vacaciones y me habría gustado disfrutar más de su compañia -a solas-, pero no ha podido ser. Es lo que tiene estar citando a un chico que ya es papá: que en fines de semana alternativos, le toca hacer babysitting también. Y esta noche su madre (la de él), no podía quedarse con la niña. A él, por su pasado cumpleaños, le traje un polar de tonos azules que le ha encantado, y un zippo con el grabado de una moto. Con el frío que hace aquí, seguro que le da buen uso (al polar). A la niña le traje una muñeca de Marín vestida de gitana. "Oh, daddy, a Spanish señorita!", ha dicho entre risas. Yo es que me la como. La madre tiene que ser guapísima, porque la niña es una delicia y no creo que lo saque todo del padre.
Kevin me ha traído una tarjeta de felicitación. Ojo, no es que me esperara un regalo ni mucho menos. Hasta Kathy me había advertido al respecto. Aquí son mucho de tarjetas, pero no demasiado de regalos, y no llevamos juntos el tiempo suficiente para que me hubiera comprado algo. Yo no digo nada. No espero nada de nadie, con las otras Aupaires ya hemos convenido en no regalarnos nada por nuestros cumpleaños: no podemos permitírnoslo.


Pero hombre, un poquito de decepción... pues sí que se siente cuando tú te has molestado en traerle algo a alguien cuyo cumpleaños fue hace como un mes y se lo has traído desde España. Pero supongo que no puedo pedir peras al olmo.
Rebeca llegó como una tromba de viento, como siempre. Ruidosa, buliciosa, el demonio de Tasmania. Su madre y hermana vinieron también. Rebeca se ha hecho un tatuaje (se lo ha hecho Zocks) que le ha salido... for the face. Digamos que lo ha pagado en especias, jajaja.

Este es el primero que se hace, quiere hacerse otro en el límete de donde la espalda pierde su nombre, con una media luna y un hada en cuclillas. como se quede mucho aquí, me saldrá hecha un museo pictórico, con el tema de que su "novio" es tatuador. También quiere otro en el tobillo. A mí sólo pensar en la aguja me da escalofríos, aunque me encantaría tener una Betty Boop tatuada en el cachete... oculto. En el culete, vamos. Así, no he de verlo cada día ni mostrarlo si llevo tirantes. De momento, me conformo con los tatuajes falsos que Lucy y yo compramos en las tiendas de hippies y que duran poco más de una semana. Son como los Transfers o las "calcomanías" de cuando éramos niños. Se colocan sobre la piel, les pasas un trapo o esponja con agua caliente, retiras el papel y.... voilá... tatuaje nuevo cada semana en diferentes partes del cuerpo, jejejeje. Indoloro, y no da tiempo a cansarte.
Lucy también ha venido, y Francesca, aunque esta última debía marcharse pronto -tenía babysitting-, pero nos hemos puesto hasta el culo de queso, butifarra, aceitunas, choricito y jamón. La pena ha sido que no pudimos encontrar pan-pan, no esa cosa cortada en rodajas, ese pan "procesado", que gracias a Dios sabe a pan y no a bimbo o panrico, con ese regustillo dulce tan asqueroso.
Aun así, Kathy nos ha salvado: nos ha horneado ella misma pan. Estaba un poco reseco, pero era mejor para el tapeo que lo que se podía comprar aquí. También teníamos picos yeyé, cortesía de la familia de Rebeca y unas morcillitas y pimientos fritos.
He abierto las dos botellas de champán, pero para entonces Francesca ya se había ido, así como la familia de Rebeca y ésta, así que nos las hemos bebido entre Kevin, Lucy y yo. Hasta hemos puesto unas rumbitas y nos hemos arrancado a bailar! (bueno, Lucy y yo, que aunque Lucy sea francesa, también le va la cosilla), y nos hemos reído por nuestro poco compás, jajajaja) Creo que a Kev se le ha subido un poco el champán a la cabeza. Cuando Lucy se marchó, él aún se quedó una hora más. La niña se había ido arriba a jugar con Janet y Billy y al menos hemos podido estar un ratillo solos.
Luego me ha acompañado a casa de Marta, donde se celebraba la pequeña fiesta, que ya estaba en su apogeo. Lucy ya se había marchado a Termight. Aún así, me he alegrado de ver a Berta y Marta (conmigo en la foto, con mi recién recuperado rubio discreto).

De ahí nos hemos marchado a Termights a encontrarnos con Lucy. Al llegar, la hemos visto bailando en la pista prácticamente sola, alguna canción Grunge que no es de mi gusto. Lo cierto es que Termight Klub no me gusta demasiado, pero es a donde van todas y no me queda más remedio que ir o recogerme tempranito, qué se le va a hacer. Supongo que realmente la diferencia en edad se nota. Aunque Francesca tiene unos pocos años menos que yo y tampoco le gusta este tipo de música.
Me he acercado a Lucy a ver si estaba bien y me ha mirado con ojos que dicen que ha bebido un pelín de más y me ha echado los brazos al cuello y me ha besado efusivamente... en la boca. Un beso a tornillo, con lengua hasta la garganta, y yo me he quedado paralizada en el sitio. Habría tenido que responder al beso aunque no quisiera o pegarle tal empellón que con la borrachera que llevaba se habría caído al suelo.
Lucy es mi amiga y la quiero mucho. Muchísimo. Es una niña muy dulce, pero por muy dulce que sea, ni el mejor de sus besos me va a hacer que me guste este juego que se ha puesto tan de moda entre ellas últimamente. Pero he de reconocer que besa bien, la jodía, ¡qué puedo decir!
Como su primer movimiento fue abrazarme, yo la tenía rodeada a media espalda, así que le di dos leves golpecitos en el costado para que me soltara y cuando lo hizo, me fui a pedirme algo de beber.
Un baboso lujurioso y morboso vino a molestar, cómo no, con un comentario que seguramente pensó era bastate mordaz:
-"Te he visto morrearte con Lucy, ¿qué, te ha gustado?"
-Mucho más que si me hubieras besado tú, eso puedo asegurártelo -le he respondido.
Hemos estado un rato mas allí, cuidando de Lucy, se puede decir, de que no se le acercara el personal equivocado o acabara tirada en un rincón. Prácticamente la hemos sacado de allí al final de la noche y la hemos metido en un taxi.
Sé lo que va a suceder mañana... O no recordará nada... o se me va a morir de vergüenza, jajajaja.

12 pataletas:

María José dijo...

jajjaja!! pues nada, otra experiencia mas, jajaja, oye, el rubio discreto, mucho mejor.

besos

BLAS dijo...

A veeeeer, por dónde empiezo? Cuantas cosillas!
Por un lado, me encanta tu tono rubio discreto, estás guapísima en la foto de la escalera, además tienes hoyitos cuando te ries, como mi niño!!
De Kevin... A mí me hubiera dado un bajón recibir esa tarjeta, la verdad. Por mucho que diga Katherine, cuando alguien te importa te esfuerzas más en encontrar lo que le gusta ¿no? Más aún cuando tú lo has hecho previamente, aunque solo sea como amigo. Además, tampoco se ha roto la cabeza con la dedicatoria. En fin...
Respecto al beso de tornillo, a mí me pasó una vez también en una disco con una compi del cole medio borracha, y mi reacción impulsiva fué pegarle un bofetón de los del revés y unas arcadas que casi echo la primera papilla... Está claro que a mí el tema tortillero no me vá nada de nada. Pero como dice Mª José, te ha servido para tener una nueva experiencia, ya puedes decir que lo has probado ¿no?

Sarah dijo...

hombre, blas... es que era lucy. Pero si en vez de ella hubiera sido halle berry o Sharon Stone en sus buenos tiempos... no se yo si me habria contenido, eh?

cloti dijo...

Estoy con Blas, yo le meto una leche que le quito la borrachera, puaf. Y ya no es sólo por el tema lésbico sino porque me parece indignante que nadie te imponga un beso, ¡ke asko!
Bsssssssssssssssss
Cloti

Lar dijo...

Estoy de acuerdo con Blas, estas muy guapa con ese pelo y en lo del beso... pues ya lo han dicho...yo un tortazo igual no, pero la hubiera apartado de malos modos...

Valentín VN dijo...

Bueno, son cosas que pueden pasar cuando la marcha pierde el control. Pero no pasa nada.
Bonito tatuaje.

CGR dijo...

Probablemente Lucy no se acuerde si iba tan mal...Lo de la postal de Kevin, pues sí, un poco de bajón síque tiene que dar ¡que menos que un detallito más consistente! No digo que te regalara un anillo de diamantes pero ¡bah! algo más que una postal...

chema dijo...

la tarjeta es bonita, pero la dedicatoria es un pelín sosa. si tú le regalaste algo, él quizá podía haberte correspondido con algún detalle, aunque fuera una cajita de bombones, pero bueno...
sales muy guapa en la foto!! y lo del beso... ejem... las muestras de cariño están bien, pero hasta cierto punto. :S pero supiste salir del apuro y deshacerte de ella (en lo que al beso se refiere) suavemente...

Sarah dijo...

Lo de la dedicatoria sosa, no es solo Kev. Aqui nadie escribe nada en las tarjetas, como ya vienen con frases, solo añaden "De fulanito de tal y tal", firman y ya esta. Las que me regalo la familia es igual. Es que no son nada expresivos.
siempre, por Navidad, por cumpleaños, cuando te dan una tarjeta de despedida... siempre firman y ya esta.

soñ4dor4 dijo...

jajajajja muy bueno ^^
jolines cómo esta el kevin no?

MJ Cádiz dijo...

Parece que en lo de los regalos y las dedicatorias de las tarjetas aquí somos más expresivos, pero en fin, me da a mí que ya te daría algún achuchoncito en otro momento, sin niña.
Con el beso de Luci yo creo que habría reaccionado más o menos como tú, y si además iba tan borracha... En cualquier caso, el día después seguro que era más bochornoso para ella que para ti (si se acordaba, claro). Besitos

María José

Hoy en Cádiz te hemos echado de menos, faltaba alguien en la miniquedada...

Shirat dijo...

Yo también me habría sentido decepcionada con la tarjeta de Kevin. La verdad es que podía haberse estirado un poquito.
En lo del beso estoy con Cloti. No me gusta que me impongan un beso, ni las mujeres ni los hombres.