15 abr. 2009

Sabado 17 de Enero de 1998: La carta



Recibir carta siempre es una alegría, dicen. Especialmente cuando es tu único contacto con el exterior, con los tuyos, con tus amigos, con tu antiguo mundo. Pero a veces los sobres cargados de letras que trae el cartero no son nada agradables.
Ayer recibí carta de mi madre y no eran buenas noticias precisamente. Mi abuelo el gallego, el padre de mi padre, falleció el día 4 de Enero. Hace más de diez días. Y me lo deja saber así, por carta. Que digo yo que podría haberme llamado ya que me llama para tonterías y para preguntar cómo está el tiempo. Me he tenido que enterar por carta y de la manera mas fría, porque además, a mi madre le ha parecido una solemne marranada que se le ocurriera morirse dos días antes de Reyes, claro, arruinándole las fiestas. Todo esto, claro está, expresado con palabras sobre el papel.
Lo cierto es que no sé qué siento con respecto a la muerte de mi abuelo. Nunca tuve un trato cercano con él, tan sólo le he visto cuatro o cinco veces en mi vida y nunca fue agradable. Era una persona fría, no era un hombre cariñoso, como se supone que debería ser un abuelo. Mi padre es muy parecido a él en ese aspecto, supongo, incapaz de mostrar amor, al menos hacia sus hijas, que digo yo que algo le vería mi madre para casarse con él. Sin embargo, cuando murió mi abuela paterna, sí que lo sentí, y lloré de dolor, y la había visto el mismo número de veces, y es que mi abuela nos comía a besos, nos colmaba de pequeños regalos cuando íbamos de visita y, en general, "era una abuela". Mi abuelo era todo lo contrario. Cabezón con copyright. El hombre que, el día que mi padre le dijo que se quedaba a vivir en Cádiz, entre otras cosas porque había conocido a mi madre y porque estaba cansado de la lluvia de aquel pueblo perdido en los montes de las Rías Baixas, le replicó que si era por eso le compraba un paraguas.
Estoy tan lejos, y me siento tan confusa... Pero estas no eran las únicas noticias de la misiva. A mi padre le han de operar de la vejiga, aunque no me ha dado muchos detalles, sólo que quizá cuando vaya en Carnavales esté ingresado y no pueda recogerme en el aeropuerto. Menuda novedad, tampoco quería que me recogiese. Creo que Jesús María y la tropa irán a recogerme con la furgona. Es mejor así. Con mi padre no tengo mucho que hablar. Nunca lo tuve.
Supongo que mañana llamaré a casa a ver si me cuenta más detalles de lo sucedido a mi abuelo y de la operación de mi padre, porque por carta, ciertamente, a parte de quejarse de lo mucho que sufre y de lo estresada que está, no me ha dado mayor información.
Todo lo que querría en estos momentos es que Kevin estuviera aquí conmigo -tenía a la niña este fin de semana y su madre salía con unas amigas, por lo que ha tenido que quedarse en casa-, y que me abrazara. Sentirme calentita entre sus brazos.
Ya lo hice... Ya me enamoré como una tonta sin remedio. Supongo que soy enamoradiza por naturaleza, pero lo que siento por él no se parece ni por asomo a lo que he sentido por nadie desde que... desde la última vez que me enamoré de verdad.
Con Dave había sido diferente. Me gustaba, pero todo sucedió tan deprisa y el desencanto llegó tan pronto, que jamás me planteé etiquetar aquel sentimiento, fuese lo que fuese. Era una simple atracción animal, supongo. Pero nuca habría llegado a enamorarme de él. Y por cierto... que anoche me encontré a Dave en Quin's.
Estaba sentado con su amigo del alma, Alan, el del mostacho a lo Iñigo. El bar hace forma de "U" al final de la barra y llegaron y se sentaron justo enfrente mía. ¡Con lo grande que es el bar!. Rebecca me dijo que le echara cara al asunto y cuando acabamos nuestras cervezas les pedimos con carantoñas que nos invitaran a una. Y Alan lo hizo. Al final acabamos todos sentados juntos y Rebecca tuvo que marcharse temprano. Se ha echado un rollete, un tatuador, y vino a recogerla en su moto. El tipo da grima verlo, es feo, pero feo, y se llama Zocks. O le llaman así. A ella le gustan "sucios". Además quiere sacarse un tatuaje gatis.
Tuve que quedarme a solas con estos dos, que me dieron palique hasta el final de la noche y me invitaron a otra cervecita más (ay, Santa Heineken, ¿que haría yo sin ti?). Luego me acompañaron a casa. ¿Y qué me dijo Dave? ¡El muy caradura tuvo la poca vergüenza de sugerir que yo le había roto el corazón, máxime cuando le había hablado de Kevin! Y se atrevió a decirlo, además, con toda ironía. Le dije lo que pensaba allí mismo, sin importarme la presencia casi avergonzada de Alan: que era un embustero que me había tomado por gilipollas, que jamás me llamó, desapareció de mi vida sin más, que me había dado un teléfono falso, que nunca existió ni mujer ni niño algunos. Me aseguró que hijos no tenía, pero que sí era cierto que estaba casado. Al segundo lo corrigió a separado, y le di la espalda y subí los tres escalones hasta mi puerta. Me preguntó si podíamos ser amigos. Me ofreció su fría mano. ¿Amigos? Anda y que te zurzan. Entré y cerré la puerta a mis espaldas.
¡Qué tontas nos creen los hombres!

5 pataletas:

KIRA dijo...

Vaya con el Dave, parece el perro del hortelano "ni come ni deja comer" ahora que sabe que estas Kevin viene a ver si podeis ser amigos... eh??? que se le ve el plumero...
Ya hiciste bien en darle con la puerta en los morros.... por c-p-ll-!!!!

BLAS dijo...

¿Amigos...? Ese es idiota...
Ahora bien, chungo lo llevas tú siendo tan enamoradiza ¿eh? Esa es la mejor manera de que te puedan hacer daño, mucho daño. Que los tíos, por muy majos que sean, luego son todos unos cabr...s.
Respecto a lo de tu madre, la verdad es que no entiendo eso de decir cosas tan importantes por carta. Me parece muy frio... Pero en temas familiares prefiero no meterme, la verdad.

chema dijo...

ufff, la noticia de tu abuelo, por escrito y estando tan lejos de tu casa debió de dejarte helada...
al del teléfono falso y los hijos imaginarios, hiciste bien en darle con la puerta en las narices... además, eso de "podemos ser amigos?"... qué frase más idiota, si la analizas...

Karmeta dijo...

Bueno guapa, he venido a hacerte una visita express y a decirte que me hablaste de tu blog y ahora lo veo y tiene una pinta increíble como todos. ÇAsí que me lo miraré con calma cuando tenga un segundín, ya toy en tu cluss. Besos guapa y gracias !

CGR dijo...

Hay que flipar con el Dave ¡en fin!
Lo de tu abuelo... quizá hubiera sido mejor una llamadita...