3 abr. 2009

Lunes 22 de Diciembre de 1997: Confesiones II

Faltan cuatro días para Navidad. Mi primera Navidad en tierras extrañas. Mi primera Navidad con costumbres diferentes. Lucy las pasará aquí en Limerick también, y Kathy me ha dado permiso para organizar una pequeña fiuestecita en casa. Aquí el 24 no celebran nada. La comida importante es el 25, después de darse los regalos, de modo que el 24 acaban pronto de trabajar, se van directamente a tomar algo al pub y de ahí para casa. Francesca viene esa tarde a pasarla con nosotros y Lucy se nos unirá con un par de amigas más. Estamos ya mirando la música que pondremos y vamos a comprar bebidas entre todas. Kathy incluso me ha dado permiso para que venga Kevin y "para que se quede a dormir", me ha dicho. Ahora tendré que mirar de cómo hacer con 40 libras semanales para comprar regalos para todos, para mi familia en España y para comprar tabaco y lo que vaya necesitando. Lucy dice que deberíamos comprarles simplemente un detalle del Pound Shop y en esta semana iremos a mirar qué podemos pillar que no sea "demasiado obvio".
Esta tarde quedamos un grupo de Au Pairs a tomar algo en la cafetería de Bedford Row. Casi todas eramos españolas y entre ellas estaba Elena. Se ha sentado a mi lado, y Rebeca al otro, y por un momento he pensado que se trataba de una encerrona, pero Elena no sabía nada.
-Mm... me he enterado de que ya no sales con Kevin -he tanteado el terreno.
-No, está saliendo con otra chica.
-¿Y no sabes con quién?
-No, ni idea.
-¿Y te ha dolido mucho? ¿Te gustaba mucho el chico?
-Hombre... pues sí, me gustaba. Me gustaba bastante, pero acabábamos de conocernos y me ha cogido así muy de sopetón. No me lo esperaba.
-¿Y no tienes ni idea de lo que ha pasado?
-No, me dijeron que lo habían visto besándose con otra, y agarrados de la mano por ahí, pero no se quién es ni desde cuando la conoce.
-Ah. Mmm. Ajá. Pues mira... -esto de ir de mosquita muerta no va conmigo-. Mejor que te lo diga yo y que no te enteres por otra, pero la que está saliendo con Kevin soy yo. Lo siento mucho, de veras. Simplemente sucedió. Pero me dijo que no estaba "saliendo-saliendo" contigo... De verdad, mmm... si quieres me voy...
-No, no -no sé por qué, me parece que en el fondo lo sabía-. No, si es que saliendo "en serio" no estábamos, pero sí que me gustaba mucho, pero sin animosidad, de veras. Cada cual es libre de hacer lo que quiera...
-Ya, pero no me gustaría hacerte daño ni mucho menos. No... no lo he hecho con intención de joder a nadie, pero... simplemente pasó, y a mí también me gusta bastante, no te voy a engañar.
A partir de ahí, el aire se ha congelado. Asegura que está "bien", que "no importa", pero me imagino que está aguantando el tipo. Confieso que me importa un rábano, si la situación fuera al contrario, yo le habría sacado los ojos, pero Kevin está conmigo y si Elena le hubiera gustado lo suficiente -que no le gustaba, la "relación" solo existía en la cabeza de esta chica-, esto no habría sucedido, así que ni siquiera me siento culpable.
La tarde ha terminado pronto, he regresado a casa y Kevin ha venido a buscarme con la moto. Billy se ha quedado impresionado y le ha pedido "una vueltecita" en ella y Kevin lo ha llevado alrededor de la manzana bien agarrado delante y despacito, y se ha ganado también el corazón de Kathy -que me asegura que es guapííísimo-, y el mío para siempre. No ha podido quedarse mucho rato, mañana tiene que trabajar, pero quería asegurarse de que el enfrentamiento con Elena no ha acabado en sangre. Hemos quedado para el próximo Jueves, Nochebuena, y ya... no puedo esperar. ¡Es verle y me pongo cardíaca!

9 pataletas:

CGR dijo...

Al menos no te ha agarrado de los pelos, jejejej. Ha estado bien que se haya enterado por ti aunque parece que algo se olía...

Palas dijo...

bueno interesante como siempre...

solo que me puse a pensar que los hombres siempre dicen que:

"-que no le gustaba, la "relación" solo existía en la cabeza de esta chica-"

claro hay sus excepciones pero normalmente un hombre no pierde oportunidad para avanzar...

saludos!

chema dijo...

yo también creo que elena ya lo sabía y que querían sonsacártelo entre las dos, pero no hizo falta porque ya lo confesaste tú sola... menos mal que no se lo tomó muy mal! a ver qué pasa la próxima vez que os veais...

KIRA dijo...

Por los pelosssss....
Por un momento he pensado que te sacaba del pub, por los pelos.
Pero no mira, has tenido suerte, aunque me da en la nariz que algo si se olia la tal Elena.
Y hay que romper una lanza a tu favor, pues por lo menos has sido sincera y valiente, has cojido al toro por los cuernos y se lo has contado tu misma (cosa que muchas no habria hecho ni de coña...)OLE mi niña... que va a tener Navidades que ya quisieramos muchas de nosotras....
Oye muy guay Kathy eh! no todas las jefas se comportan asi....

KIRA dijo...

Hola Sarah....
Pasate por mi blog, te deje un regalito, para celebrar esta Victoria!!!!
BESOS

anele dijo...

Hija, no me extraña que te pusieras "atacaíta" cada vez que lo veías...

BLAS dijo...

Ten cuidado, que esa es de las que se lo guardan y luego cuando menos te lo esperan, te cuentras un cuchillo clavado en la espalda que ni en Psicosis... Qué peligroooo...

emma dijo...

Estoy leyendo tu blog desde el principio, y hoy me ha tocado este post. A ver, creo que soy la única al pensar que Elena, al menos esta noche te ha dado una lección. Pues tú misma has dicho que "pasabas"olímpicamente si le molestaba pero que si hubiera sido al contrario, que a tí te hubieran quitado el novio la hubieras agarrado el pelo. Lo siento, pero no me gustó lo que hicistes. Un hombre aprovecha cualquier oportunidad, se lleva por su farola y aunque tú sabías que "estaba" ó al menos a Elena le gustaba lo pasastes por alto y allá que voy como una tigresa. Este tipo de actitud no la aguanto y si hubiera sido yo, te echo la cerveza encima!!! Lo digo porque cuando una lo vive lo vé de otra manera, ó al menos, te puedes poner en el lugar del otro, que eso es lo que pasa, que la gente pasa y se siente ofendida cuando le ocurren a ellos. Y encima ¡se ofenden!

Sarah dijo...

Elena y yo jamas volvimos a hablarnos. Y tienes toda la razon, Emma, pero a veces hay cosas que no se pueden evitar.