29 abr. 2009

Jueves 12 de Febrero de 1998: Nana

Kathy se había cogido hoy el día libre, de modo que no he tenido que trabajar. ¡Qué alegría da, después de la noche de copeteo en Baker Place no tener que levantarme a recoger a ningún niño de la guardería! ¡Qué gusto poder quedarme en la cama en silencio porque los niños están en el colegio y hacer lo que me da la real gana!
Que pocas veces he apreciado el silencio y los momentos exclusivamente míos.
Después de holgazanear media mañana, me he reunido en el centro con Rebecca, Berta y Marta.
El fascinante mundo semanal de la Au Pair. Si no fuera por Kev, mi vida sería de muerte. De cementerio, vamos.
A la hora de recoger a los niños del colegio me he visto con Lucy. Nada especial. Window Shopping, parque e incursión rápida a la librería Easons donde he comprado un libro sobre hadas. Me encanta la mitología y ésta es la mejor tierra para aprenderla. Hay tantas leyendas, cuentos e historias que a veces da pena saber que no habrá tiempo suficiente en la vida para leer todo lo publicado.
Al llegar a casa, Nancy ya estaba roncando en el salón. Ha abierto un ojo reticentemente y me ha dicho que me ha traído chocolatinas. Como cada jueves, día de paga. He encontrado a Nana rara. Ha musitado algo casi incomprensible, tiene los ojos rojos y juraría que la dentadura ha estado a punto de caPrsele de la boca pero no sabía lo que era. Creo ue ha estado llorando. Se levantó de su perenne sillón gris que casi tiene hecha la forma de su rotundo cuerpo y se fue a su habitación.
Cinco minutos después ha llegado Kathy con los niños y me ha preguntado si he visto a Nana. Le dije que estaba en su dormitorio y se ha encerrado durante algo más de veinte minutos a hablar con ella. Cuando he bajado a la cocina a preparar una taza de té para Nancy, he oído voces airadas. Al subir con el té, salía Kathy de la habitación. Me ha llevado aparte y me ha dicho que Nana estaba bebiendo. Me he quedado de piedra, y tras dejar el té con Nancy, hemos bajado a hablar fuera del alcance de los oídos de Janet y Billy.
Me ha preguntado si en los últimos días la he visto ir y venir a su dormitorio, pero lo cierto es que no he visto nada fuera de lo habitual. Nana va y viene como le sale de la faja, nunca he sido del tipo portera y esta es su casa, por lo que no es asunto mío si baja a la cocina, si va regularmente al baño o si pasa horas en su cuarto.
Me cuenta que hoy es el aniversario de la muerte de su marido y cada año lo pasa mal y enjuaga las penas con una botella de Scotch. Y le he dicho que a su edad, con 74 años, con la salud como una rosa -sólo usa un bastón porque hace poco menos de un año que la operaron de la cadera y aún cojea-, me parece que tiene todo el derecho del mundo a emborracharse si no es una cosa habitual y diaria. Que ni me consta haberla visto jamás ni borracha, ni patosa, ni dormida a deshoras, ni fuera de tono.
A Kathy le hace gracia que me lo tome de este modo, creo que estaba un poco avergonzada al tener que decírmelo, pero le he asegurado que, después de pasar mi infancia viendo a mi abuelo beber hasta caerse, y haber convivido con un experto en vaciar vasos, Nana se merece todo mi apoyo y respeto.
Te pasas la adolescencia bebiendo a escondidas para que no te pillen tus padres, y la edad adulta tratando de moderarte. Si a los 74 años no puedes hacer lo que te salga del pinganillo, ¿qué sentido tiene la vida?
Y luego, se ha sentido avergonzada de haber sido tan dura con Nana.

9 pataletas:

cloti dijo...

No puedo entender que tengan una discusión porque la abuela se tome dos copas recordando a su marido en fecha tan señalada.
En finsssssssss
Me voy a la cama que ya es buena hora.
Bssssssssssssss
Cloti

CGR dijo...

Pobrecita Nana. Pues claro que ya es mayorcita para tomarse unas copas de vez en cuando, si le apetece, jo

María José dijo...

jajjajaja!!! desde luego tal como lo cuentas , tienes razón , a veces es necesario escuchar otros puntos de vista para no ver las cosas tan negras!!!

besos

Lar dijo...

Pobrecita Nana, que penita me ha dado... y por supuesto que puede tomarse lo que quiera....

KIRA dijo...

Pues vaya, no creo que sea para tanto que la pobre abuela a su edad se quite las penas con unos cuantos xupitos...
Tampoco es para tanto!!!

Shirat dijo...

Efectivamente. A mi madre no le da por beber, pero se ha vuelto muy malhablada. Dice unos tacos de aúpa. Según ella "si a mi edad no puedo decir lo que me da la gana, para qué quiero ser vieja". Olé sus tetas.

BLAS dijo...

Lo que pasa es que está mal visto beber en casa a solas. Si la pobre abuela se hubiera ido al Pub con unas amigas y vuelto con un pedo monumental, no hubiera pasado nada...

Sarah dijo...

Va a ser eso, Blas, va a ser eso...

chema dijo...

mientras no se coja una borrachera monumental, que eso siendo una persona mayor podría ser peligroso, no veo el problema. y sobre todo si no lo hace habitualmente. no me parece mal que una persona adulta y responsable de actos se tome unas copas, siempre que no se rebasen los límites de lo que puede considerarse sano.