12 mar. 2009

Viernes 14 Noviembre 1997: el ridículo más espantoso


Acabo de comenzar la que es mi último cartoncillo de la píldora que me traje de España. En la farmacia allí me dijeron que no hacía falta que me viniera con un puñado, pues con llevar la caja al farmacéutico aquí, me lo mirarían en su vademécum y punto. Craso error. Se lo he comentado a Kathy y me ha dicho que tendré que ir al médico para que me dé una receta. Yo, muy segura de mí misma, le he dicho que no me hace falta receta, que sé las pastillas que quiero.
Con mi cajita, tan ufana después de recoger a Billy de la guardería, he entrado en la primera farmacia que he visto y me he acercado al mostrador, cajita en mano. He explicado a la chica que estoy tomando la píldora y que sólo me queda para un mes más, si por favor me puede mirar la equivalencia y darme cajas para tres meses.
Debo decir que la chica ha tenido conmigo una paciencia de santo. Me ha dicho que para ello necesito una receta médica. Mi turno casi de volver los ojos al cielo. Es que no se enteran.
-No, mire usted -le digo con mi tono de marisabidilla- Yo soy española, y en España a mí estas pastillas me las dan sin receta. Me dijeron en mi farmacia que todo lo que tenía que hacer era traer la cajita, que lo mirábais en el vademécum y me dábais la que se corresponda en componentes. No necesito receta.
-Pues española, inglesa o yugoslava, en este país no se dan píldoras anticonveptivas sin receta de tu GP (General Practitioner=Médico de Cabecera).

Así que me he ido con el rabo entre las piernas y sintiéndome como una completa ignorante. Y el caso es que no tengo ni idea de qué hacer para ir a un GP. O a cuál. Cuando Kathy ha llegado a casa después de las cinco se lo he explicado y se ha reído a carcajadas, lo cual tampoco ayuda a la situación, qué ridículo he hecho Dios mío, a esa farmacia ya no voy más en la vida...
Kathy me ha dicho que el lunes que es su día libre me lleva a su médico y con el E-111 me podrá ver sin problema. Me ha contado que sí, que aquí se necesita receta prácticamente para todo, y que le ha parecido extraño que en España la podamos comprar sin receta.
Aparentemente, hasta hace bien poco, aún te ponían mala cara en las farmacias para expedírtelas, pero lo peor que me cuanta es que hasta hace unos 10 años tan sólo, la píldora no te la recetaban a menos que estuvieras casada. Y los condones estaban prohibidos, necesitabas también una receta del médico y casi te los daban a escondidas. Aún hoy, ya a laspuertas del 98, el único lugar en el que venden preservativos es en la farmacia, no pueden encontrarse en supermercados o máquinas expendedoras. Y todo esto me lo cuenta, naturalmente, en susurros, para que no la oiga nadie, a pesar de que estamos las dos solas en la cocina. Nana dormita en su sillón frente a la tele, con Nancy secundándola y los niños juegan en sus cuartos.
Así que el lunes voy al que será mi Médico de Cabecera por primera vez. Está a la vuelta de la esquina y espero que me solucione el tema. Qué tonta me siento.

7 pataletas:

BLAS dijo...

A mi me hubiera pasado igual que a tí, y de hecho, hubiera seguido insistiendo en plan patríotico, poniéndolos de retrógrados, más o menos. Yo cuando me indigno soy horrorosa. Evidentemente luego me hubiera ido sin pastillas, gruñendo y con el rabo entre las piernas... O sea, que también hubiera hecho el ridi... Y tampoco hubiera vuelto a esa farmacia, jejeje. Lo que tienes es una suerte tremenda con Kathy, te ayuda en todo lo que puede y más, parece un encanto. Casi de película.

América dijo...

JAJAJAJA,aunque usted no lo crea,al igual que Blas me hubiese agotado insistiendo,igual me iría no sin antes haberle explicado cien veces la necesidad imperiosa de la pastilla en cuestión!...Kathy muy asertiva y mas serena.

chema dijo...

hace unos años, por lo que me han contado, en algunas farmacias te miraban mal cuando pedías preservativas, o te espetaban: "no señor, aquí no vendemos esas cosas!".
espero que el médico de cabecera no te pusiera muchas dificultades, ya lo sabremos en un futuro capñitulo...

Shirat dijo...

Pues vaya. Yo creía que Irlanda era "verde".

En Vitoria todavía hay una farmacia en la que si pides condones te dicen que ellos no venden esas cosas. Año 2009.

Bulma dijo...

Dios mío, vuelta a la edad media v_v

Qué tristeza... aunque yo tb me hubiera dejado la lengua insistiendo en que "no necesito receta"

cloti dijo...

Bueno, pues ya estoy yo aquí también. Me lo he leído enterito, todo, todo, todo y sí niña aquí hay buena simiente de libro. Me gusta.
Se me han quedado cositas que comentarte en los posts anteriores pero si lo hago me quedo aquí todo el día.
En este sí te comento, como en general, que no me pareces valiente, más bien imprudente, jajajajajaja, te fuiste al último bastión católico en Europa que son más apretaos que en el Vaticano y tú ni idea, jajajajaja a pedir anticonceptivos; sin saber que a mediodía se comen un triángulo de pan de molde con una rodaja de pepino y que las copas son milimétrica pero carísimas jajajaja

Eso sí, las cuñadas como en España, jajajajajajaja
Ah, y a pesar de que me voy a arrepentir de perder el glamour, te digo que siempre he sido ususaria de OB, a mí lo que me da grima es el aplicador (No ha quedao muy ordinario ¿verad?)
Bsssssssssssss
Cloti

anele dijo...

Ay, qué gracia me ha hecho esta entrada, me has tocado donde más me duele, ja, ja, ja.
Bueno, a veces los boticarios somos un poco jodoncetes, en plan "no juzgo las normas, simplemente las acato". Allí te piden receta para casi todo, según me han dicho.
Los entiendo (en parte) porque yo por donde no trago es con los antibióticos. Ya pueden patalear lo que quieran que se van sin él.

Cada país tiene sus normas y nos guste o no, es lo que hay.
Aunque, qué quieres que te diga, con ciertos medicamentos, pase!!, pero la píldora.., en fin, yo soy de las que prefiero que se ponga el remedio. A veces han venido crías que te imaginas que vienen con el nombre aprendido de alguna amiga que las toma, y me sabe mal que no hayan pasado por la consulta del gine, por aquello de tener buena información y tomárselo un poco en serio, pero a fin de cuentas prefiero hacer la vista gorda porque en caso de negársela puede resultar mucho peor...