4 mar. 2009

Sabado 8 de Noviembre de 1997: Nuevas amigas

Le había pedido a Kathy que me dejara una nota con mis "tareas" o lo que se supone que he de hacer en la casa y ayer me la dejó en la mesa de la cocina.
Mi dia no comienza hasta que voy a recoger a Billy al Montessori, si así lo deseo. Y eso es a las 11.30 de la mañana, por lo que puedo acostarme tarde y dormir un poco más. Después, de vuelta en casa, todo está desglosado por días:

-Tengo los domingos y lunes libres, así como todas mis tardes a partir de las 5 cuando Kathy regresa de trabajar. Los jueves, sábados y algún domingo por la noche, Henry y Kathy salen y he de hacer babysitting. Básicamente dejar a los niños durmiendo y conectar el "chivato".
-Los martes toca plancha. He de recoger la bolsa de la lavandería con la ropa seca. No tengo que planchar la ropa de los adultos, sólo la de los niños. El resto simplemente doblar y dejar en la cesta delante del dormitorio de Kathy. No se planchan toallas, ropa de cama, ni ropa interior. Hacer las camas del dormitorio de los críos.
-Miércoles: dormitorio de los niños a fondo (polvo y aspiradora) y salita (lo mismo). Pasar la aspiradora en el hall también.
-Jueves: Cuarto de baño. Camas de los niños.
-Viernes: barrer y limpiar suelo cocina y escaleras que bajan del hall a la cocina. Camas.
-Sábado: quitar el polvo y aspirar salón, y básicamente dar de desayunar y comer a los niños y pasar el día con ellos.

Kathy hace la limpieza general de la casa entre el domingo y el lunes, de modo que yo sólo he de contribuir como un miembro más de la familia y echar un cable durante la semana. Ayer lo pasé bastante bien charlando con Nana. Ya he decidido llamarla simplemente así, "Nana". Tiene una amiga, Nancy, que viene a verla cada día. Llega a la hora del almuerzo, y ambas damas suelen tomar el té en la cocina charlando, como dicen aquí, de "what ifs and what nots". O sea, de esto y de aquello, de sus cosas. Luego suben a la sala a ver la tele e invariablemente Nancy se queda dormida. Es una anciana de cabello corto y blanco, de aspecto frágil, enconrvadilla como si tuviera frío, que vive a pocos metros de nuestra casa, en un edificio dos puertas más allá de esa "clínica psiquiátrica" o lo que quiera que sea, que nace detrás del buzón. Ayer cuando fui a echar unas postales para los amigos, temí ser abducida por aquellas paredes blancas y los escalones que suben hasta su misma boca en forma de puerta.
A media tarde les pregunté si querían un té y se les iluminaron los ojos. ¡Qué mujeres con su té! Mitad té, mitad leche, sin azúcar, bien caliente. "¿Querrán galletas?" "Dos, gracias. Digestivas."

A mediodia he llamado a Lucy, que vive en Raheen en casa de Gerry. Raheen es un barrio a las afueras, a unos 2 kms del centro, donde vive también Helen, la de la agencia de Au Pair a quien, olvidé decir, fuimos a visitar el miércoles. Le pagué sus merecidos honorarios y se aseguró de que estaba bien con la familia, las condiciones y todo lo demás. Helen, por si fuera poco, es cantante folk y toca la guitarra, y a veces actúa en Nestor's, el pub al que fuimos el jueves por la noche.
Lucy y yo nos hemos entendido de maravilla por telófono. Ella lleva aquí poco más de un mes y no conoce a mucha gente tampoco, y esta noche ha quedado con otras dos españolas y una italiana. Me ha dicho de quedar a las 9.
-"Es muy temprano, ¿no? A esa hora sólo va a haber yogurines" -me olvido de que Lucy tiene 19 años.
-"¿A las nueve y media?"
-"Buff... Yo es que no acostumbro a salir antes de las 12 de la noche, la verdad..."
-"Ya... Lo mismo que yo en Francia, pero aquí los bares cierran a las 10.30 de la noche, así que... A las 12 ya no te dejan ni entrar en las discotecas, que cierran a la 1."

Así que quedamos a las 9 delante del McDonalds. ¡Qué corte! ¡Cierran a las 10.30! Prácticamente forrada de ropa (confieso que me puse el pijama bajo los vaqueros y 3 jerseys), llegué a McDonalds y me senté en el poyete del escaparate a esperar. Lucy me dijo que era bajita, delgada y de pelo largo y castaño. No vi a nadie así a mi llegada. Estaba hasta nerviosa. ¿Congeniaríamos? La esperé unos 10-15 minutos, si encima de que cierran pronto, llega tarde, no me va a dar tiempo de apagar la sed. Había una chica esperando junto a la puerta del fastfood, como esperando a alguien, fumando un cigarro. No es bajita ni tiene el pelo demasiado largo. Con timidez me he acercado a preguntar, indecissa...
-"¿Eres Lucy...?"
-"No, soy Francesca, pero estoy esperando a Lucy" -Es la italiana.
Nos puesimos a conversar y al cabo de dos minutos llegó la francesa. Nos fuimos las tres a pocas calles de distancia, a un pub llamado Quins. Tiene muros de piedra, mesas redondas inmensas, que no son más que tablas circulares sobre barriles, y sillas que asemejan medio barril, con respaldar. Al fondo las mesitas son normales y pequeñas, y fue allí donde nos sentamos, con otras chicas que esperaban. Estaban Berta y Marta, de España, y dos alemanas, Erika y Greta. Hemos chapurreado lo que hemos podido, el hecho de no ser todas españolas, hizo que nos esforzásemos por comunicarnos, aunque a veces no nos entendíamos ni a nosotras mismas. Me tomé dos cervezas (dos pintas), y acababa de pedir la tercera cuando un tío grandote con pinta de pocos amigos se ha puesto a gritar sin miramientos "Goooo to anooooother placeeeee""Finishhhhh your driiiiiiinks". Casi he pegado un salto en la silla. Eran las diez de la noche. Me han dicho que es un bouncer (el portero) y que ese es el modo que tienen de decir que la noche se ha acabado y que el bar ha cerrado. Normalmente tienes media hora para acabarte la bebida, y a mí ya se me había atragantado la mía. Nos han inctado a irnos para la salida y acabar la bebida cerca de la puerta, pero esto es un cortapunto y al final la cerveza la bebimos entre todas "por ayudar". Decidimos ir a una disco, Lucy tenía concessions para The Works, lo que significa que sólo tendríamos que pagar la mitad de la entrada, 5 libras. Las cervezas, claro, eran más caras. En Quins costaban 2.50, en Works nos costaron 3, pero sólo me dio tiempo a tomarme una, porque a la 1 o así han cerrado la baraja (sí, la barra tiene una baraja como las de las tiendas), y habíamos llegado sobre las once de la noche, entre acabarnos la birra en el bar, decidir a dónde ir, esperar la cola y esperar a poder hacerse un hueco entre la masa humana de la barra para que te sirvan.
Works no me ha gustado nada. Está en el tercer piso de un edificio viejo que colinda con los cines, y es una discoteca pequeña y maloliente. La música está demasiado alta, es de tipo independiente y tampoco me agrada demasiado, la cerveza caliente y sin gas y hace hasta frío, a pesar de toda la ropa que llevo encima. Pero me lo estaba pasando bien con las chicas en el bar y la noche se me hizo corta. Y me he fumado un par de cigarrillos, creo que esto es el comienzo de una imparable carrera.
Llegué a casa sobre la una y media o dos de la mañana, hambrienta. Me hice un sandwich en la cocina y subí a comérmelo a mi habitación mientras veía la tele.
¿La impresión de las chicas? Son todas estupendas. Algo más jóvenes que yo, pero siempre suele ser así. Supongo que soy vieja para la edad que suelen tener las Au Pairs. Lucy tiene 19 años; Berta y Marta, 20 y Francesca 22. Las alemanas andan por ahí, pero no hemos hablado mucho, más que nada porque estaban al otro extremo de la mesa y no hemos tenido mucho contacto, y después no han venido a Works. Tampoco que allí se pudiera hablar.
Esta mañana me ha llamado Lucy y hemos quedado en vernos mañana, compraremos unas latas y las tomaremos aquí en mi apartamento, viendo la tele. ¡El sueldo de una Au Pair no da para más!
El día de hoy ha sido tranquilo, he bajado con los niños al centro después de una hora de lucha (no se querían cambiar de ropa. La niña, definitivamente, es una petarda. Me ha sido más sencillo convencer a Billy que convencerla a ella. Tiene la asquerosa costumbre de montar un pollo como si fuera un bebe. Y luego en la calle quería entrar en todas las tiendas que pasábamos a comprar chucherías. Le he pregntado si tenía dinero, y como vio que la madre me dio la noche anterior el "salario" de la semana, me dijo que se lo comprara con el dinero que me había dado su madre. Ha tenido una pataleta que le he cortado de inmediato. He tenido que explicarle que ese dinero es para mí y que no voy a comprarles chocolatinas, especialmente porque Nancy siempre les trae caramelos y chocolates cuando llega a mediodía, y Kathy hace lo mismo después del trabajo. La niña necesita una buena carrerita, para su edad, está grande, pero Billy es un retaquín, más riquiño... ¡Y listo! Ayer al recogerle en la guardería, mapa en mano para buscar la oficina de correos, me pregunta muy serio, "¿Qué buscas en el plano?" "Correos", le digo. "Ah, yo te llevo, me responde". Me cogió muy resuelto de la mano y me llevó hasta la misma puerta pintada de verde.
También he conocido ya a la famosa "Judi", el perrito que hace vida casi siempre en el garaje y patio traseros al que se accede por la puerta que hay en el landing bajando las escaleras a la cocina. Allí, también, se guarda el contenedor de basura. Que es otra cosa que por supuesto, siendo como soy, me ha llamado muchísimo la atención en las curiosísimas costumbres higiénicas de este país.
No he visto un contenedor de basura en la calle. Sólo las "papeleras" públicas, que parecen un buzón. Son metálicas, plateadas, y pone litter en un lado y bruscar en el otro. Las hay también redondas, negras, con el escudo del Ayuntamiento. Bruscar es la palabra gaélica para basura. Y es que aquí no hay contenedores en cada esquina como en España.
Cada casa tiene un contenedor de ruedas. Los Thomson lo guardan en el garaje. Ahí van tirando las bolsas que se llenan en el cubo de la basura de la cocina y las papeleras de los baños. Los miércoles es el único día de recogida de basura en nuestra calle. Hay que sacar el contenedor al exterior y dejarlo en la acera, pegado al bordillo. Los basureros suelen pasar entre las 8.30 o 9 de la mañana, recogen el contenido y dejan el carrito de nuevo allí.



O sea, estos tienen garaje donde dejar el contenedor, ¿pero, y aquellos que no lo tengan? ¿Dónde guardan el contenedor? ¿Cómo evitan que no huela en una semana acumulando desperdicios? Son los contrastes que me desfasan por parecerme disparatados. Aquí no se recicla. Todo se tira junto, mezclado, y se recoge un sólo día. Si el día fuese festivo -cosa sólo probable en San Patricio, el patrón, porque todas las fiestas caen en lunes, la recogida se dispondrá otro día anunciado previamente.


Y nada más, he puesto a los "angelitos" en la cama. Cuando Henry y Kathy salen, Janet y Billy suelen dormirse juntos en la cama de sus padres. Yone conectado el talkie después de leerles una historia y hacer miles de voces diferentes, y me he venido arriba a ponerme un cubatita (menos mal que me traje vodka de España, aquí me ha dolido el precio a los ojos ¡¡casi 20 libras por una botella!!) y la naranjada me ha costado solo 35 pennies, una botella de dos litros de marca la pepa. Mañana es mi día libre y voy a dormir hasta reventar...

7 pataletas:

CGR dijo...

A mi tampoco me suena bien eso de salir a las 9 de la noche...

Bulma dijo...

Ni a mí a no ser que hayas quedado para cenar XDDDDDDDDD

Qué majas las dos abuelas. Y menuda malcriada la niña. Me temo que te va a dar algo de trabajo ^^U

Y sí, los españoles tenemos que cambiar el chip en casi cualquier país de Europa en el que salgamos. Si es que somos unos fiesteros XDDDDDDD (aunque saliendo a las ocho/ocho y media de currar, que me cuenten quién está saliendo a las nueve :P)

Lar dijo...

Genial, genial... quiero más....

chema dijo...

me imagino la quedada con las otras au pairs. todas hablando inglés como podíais... pero si congeniasteis bien, eso es lo importante.
vaya con la niña! ahora voy entendiendo lo de las pataletas, jejeje. ;)

Susana Ce. dijo...

Hola! Después de estar casi toda la semana pensando si tengo el cerebro más grande que el cráneo y de ahí mis espantosos dolores de cabeza ya estoy otra vez en "On"
Vengo a decirte que me lo he leido todo, todo y todo, y que..... quiero más!!! Que ganas tengo de que nos cuentes cuando te empieces a soltar por Ireland, y las juergas y los ligues.... Osea, las aventuras fuertesjaaaajaja hija, una que es cotilla! Y no me digas que fuiste una santa Eh? jaaajaja

besos y sigue asi y con fotos, que molan!!!!

Sarah dijo...

Ah, no, no te preocupes, susi, que hubo sexo. Puro y duro, jajaajaaa. Y variado tambien, jooooooooooooooooojojojojojo

María José dijo...

¡¡Valla tela rocogé la basura solo un dia a la semana!!! que pehte killa!!!! menos mal que con el frío aguanta má!!!!!

me encantan tus relatos, felicidades y adelante, que estamos esperando a vé cuando es la primera gran ravieta de la niña

besos