20 mar. 2009

Lunes, 17 de Noviembre de 1997: Las medicinas son gratis

Kathy me ha llevado al médico hoy, que simplemente está a dos manzanas de distancia, a la vuelta de la esquina, en la misma calle donde se encuentra el Tait Clock. Mi nuevo doctor se llama Damian Hayes y no se parece nada al niño de La Profecía. Es guapíííiiiiiiiiiiiisimo. en serio. Jovencito, mono, bien vestido... vamos, una diferencia enorme con mi Don Andrés de la Avenida del Perú, ni punto de comparación. Kathy me ha dicho que ahora que ya sé dónde está, si alguna vez lo necesito, sólo tengo que venir, no hace falta coger cita previa. Simplemente muestro mi E111 y a esperar en la salita. Le he dicho que hace años que no visito un médico, de hecho creo que Don Andrés hace ya unos lustros que se jubiló.
Una vez con la receta para seis meses en la mano, me ha llevado a Davis Street, donde tiene su farmacia "local". Joe, el farmacéutico, ha charlado conmigo un rato, lo que aquí llaman "chit-chat", o lo que es lo mismo, conversación tonta. Que si me gusta Irlanda. Que de qué parte de España soy. Que tengo que encontrar muy diferente el clima. Que si la lluvia, que si blablabla. Me ha dado una caja de pastillas y dice que guardará la receta para los próximos meses, sólo tengo que ir y pedirlas. Cuando he ido a pagar, me ha dicho que no. Con prescripción médica, los medicamentos son gratuitos. Igualito que en España, que sólo te quitan una piltrafa de los mismos cuando tienes la firmita irreconocible del matasanos.
Espero que estas pastillas sean de verdad parecidas a las mías, porque me aterra pensar en padecer de nuevo el dolor lacerante que me producía la regla cada mes antes de tomarlas. Llevo ya unos cuatro-cinco años con ella y no, no quiero volver a sentir esos espasmos incontrolables.
Por la tarde he quedado con Lucy. Ha ido a recoger a las niñas al cole, que está junto al parque arriba de mi calle y nos hemos ido a dar una vuelta por la ciudad. Hemos entrado en el Pound Shop (como las tiendas de 20 duros, pero en libras=pounds), que ya se está convirtiendo en nuestra segunda casa. No compramos gran cosa, y a veces creo que lo hacemos más por gastar que por necesidad. Yo he comprado bolígrafos y cuadernos, sigo sintiendo esa necesidad imperiosa de escribir, aunque no me lea ni Dios. Ha sido mucho el tiempo perdido, las horas escribiendo a escondidas, porque a él no le gustaba. Lo consideraba una pérdida de tiempo. Jamás quiso leer nada mío, pero sí se sentía libre de opinar y juzgarme. Hace años que dejé de escribir, mi mente se encogió dentro de un cerebro calcinado por palabras que creí ciertas...
Tambien hemos comprado velas perfumadas y palitos de incienso con olor a Sandalwood. Me encanta por las noches encender mis velitas mientras leo o escribo, o veo la tele.
Lo paso bien con Lucy, y a pesar de tener sólo 19 años, es bastante madura. Sus padres están separados y aunque ambos viven en Lyon, ella no se lleva bien con su madre. Tal vez esto me hace más afín con ella, y me ha sido posible hablarle de mi relación con los míos. Francesca también me cae genial, cómo no. Es bastante seria a primera vista, pero cuando se suelta el pelo, te echas unas risas. Ahora mismo está enfrascada en líos con la agencia de Au Pairs que la trajo aquí, y que no es la misma que la mía, porque la asignaron a una familia que vive en medio del campo, en medio de la nada, a unos tres cuartos de hora de Limerick. Para coger el autobus al centro ha de caminar por caminos de cabras y prados durante media hora, y para regresar, si quiere salir por la noche, ha de coger un taxi que cuesta unas 15 libras (y ella sólo cobra 40 a la semana), o quedar que el padre o la madre la irá a recoger, y esto la frena en muchas ocasiones de salir o de quedarse tarde, no es cuestión de llamar a la family a las cuatro de la mañana. Por lo demás, estaba contenta con los críos y con la familia, pero Francesca es de Roma, adora el bullicio y la vida de ciudad y enviarla al culo de la provincia, rodeada de verde, no ha sido lo más acertado. Parece ser que esta semana la transfieren a una familia de los suburbios.

9 pataletas:

BLAS dijo...

Pues eso que le pasaba a la pobre Francesca de tener que pedir permiso a las cabras para poder pasar con sus tacones antes de irse de marcha debía ser un desincentivo para tener ganas de salir... Madre mía, como debía llegar a los sitios... Así que no le gustaba que escribieras porque era una pérdida de tiempo, te infravaloraban... Te hacían creer que no valías una mie..da. Me recuerdas a alguien, pero tu tienes más valor... En fin, menuda suerte que has tenido con Kathy, pero desde que he comenzado a leer este blog me he preguntado, si la sigues viendo en la actualidad, porque realmente ser portaba como una hermana mayor, tuviste suerte...

Sarah dijo...

Pues si que sigo en contacto. De hecho despues de dejar de ser su aupair y hasta que empece a ir a casa de jay, solia pasar todas las navidades en su casa. La llame la semana pasada -naturalmente, no sabe de este blog, jajajja. Por lo que pueda pasar, que hay cosas que vendran, que no seran tan agradables...

cloti dijo...

Percibo que la au-pair va a empezar a desvelar los misterios de su vida anterior. Más interesante.
Bssssssssssss
Cloti

Valentín VN dijo...

Ya tenía ganas yo de pasarme a comentar.
Debió ser muy duro enfrentarse a tantas cosas tú sola y tan joven. Es muy interesante seguir tus peripecias, y tus desventuras también. Bueno parece que son cosas del pasado. La estabilidad va dando perspectiva y hace que valoremos las cosas como lo que fueron, sin sufrirlas más.

Fermín Gámez dijo...

No conocía este blog tuyo. ¿Eres Candela.. no?

Sarah dijo...

Si, Fermin, soy yo. Este blog solo tiene un par de semanss de vida.

chema dijo...

ufff, siento lo mal que lo pasaste en esa etapa de tu vida, en la que no podías ni escribir para expresarte, o desahogarte, o lo que fuera...
qué suerte que las medicinas fueran gratis y que el médico que te tocó fuera majete!

BLAS dijo...

Está bién que en Irlanda consiguieras la libertad que necesitabas para poder ser tu misma de nuevo y reencontrarte, creo que eso es un buen comienzo para una nueva vida, después de haber pasado por esa "prisión" (yo preferiría llamarlo carcelero, pero no me quiero pasar de listilla), que te desestabilizó por dentro. Me parece que ya te voy pillando... Qué bien hiciste largándote lo más lejos que pudiste...

Mobtomas dijo...

Que curisio es tu blog, bien escrito y con buenas ilustraciones. Divertido. Saludos.