8 mar. 2009

Lunes, 10 Noviembre, 1997: De Domingueo

Se puede decir que ayer Domingo fue un dia movidito y en el que tambi^n aprendí algo importante -los Domingos sólo se hace una abundante comida en todo el día. Luego lo que hay es "té" y sandwiches. ¡Estas cosas se avisan, joder!
Me desperté al redoble de campanas. Literalmente. Después de acostarme sobre las tres o las cuatro de la mañana y haberme tragado todos los programas que había en la tele hasta entonces, acompañada de un par de cubatas, a eso de las doce han comenzado a sonar las campanas de las dos cercanas iglesias (me supongo que eran sólo estas dos, pero Limerick está plagado de Iglesias y según me han dicho luego, es costumbre, a las doce del mediodía, los Domingos, llamar a misa a los fieles. ¡Qué susto! Si sigo retrocediendo en el riempo, habría pensado que una terrible emergencia sucedía en el pueblo y plañían las campanas en sonora alerta... Lo peor -o mejor, según se mire, porque al rato he acabado acostumbrá0ndome a los dulces dingdones-, es el conjunto melodioso de las campanadas, no era un tañir monátono, era más bien el sonido de una alegre mañana de primavera, din dong din dang ding dundalin dalin dalero...

He intentado dormirme, siendo Domingo y mi día libre, pretendía estar en la cama hasta que el cuerpo aguantase pero no ha podido ser. Los niños, cual marabunta híper de azúcar, ha irrumpido en mi cuarto -no tengo cerradura- para decirme que vaya vistiéndome que nos vamos a comer. A regañadientes he accedido, aunque no tengo ni hambre, se requeriría en cualquier caso un postrer desayuno, ¿pero meterme una comida? Ah, pero bueno, el lunch es el lunch y sin duda serán crackers y poco más.
Pero estaba equivocada. Kathy me ha explicado que los Domingos no suele molestarse en cocinar y que van a comer fuera, al mismo Costello's a donde me llevó el jueves, que hacen suculentos lunches los Domingos a precio familiar. He llegado aún medio dormida. Las campanas ya habían dejado de sonar, todo un alivio teniendo en cuenta que Costello's está junto a la Iglesia de Saint Saviour's.

Para comer tuve Roast beef con patatas, he rechazado la verdura (que manía tienen de ponerte un plato con verduras simplemente cocidas), la salsa aparte. Todo lo cocinan así, cada ingrediente por separado, y la salsa se hace por separado (cuando no es de sobre) y se añade todo. De este modo los alimentos no toman el sabor de la salsa, de los juguitos propios que se filtran de los otros ingredientes. En fin, podría ser peor. Podría ser todo salchichas y puré. O fritanga. Me va a salir el mismo culo que tiene Kathy, de tanta patata. Lo juro.
De postre elegí el sherry triffle, que viene a ser una base de bizcocho (no de bizcocho de bollo, sino de esas barritas de biscochitos duritos), con crema pastelera y luego una gelatina al coñac con fruta. Estaba de muerte. Al final para no tener mucha hambre, la verdad es que comí bien. De ahí, Henry se volvió a casa, y Kathy, los niños y yo nos fuimos a dar una vuelta por Limerick a bajar la comida y mover las pezuñas. Me ha llevado a través del puente de Sarsfied a ver la Treaty Stone, que no es más que una piedra que estaba en las afueras de Limerick y se usaba para subir al caballo. Esta piedra, en concreto, se dice que es aquella que se utilizó para firmar el final del conflicto con los ingleses allá por el 1691. Al parecer tan original monumento, que es además, el símbolo de la ciudad de Limerick, antes estaba situado justo en la esquina del puente de Thomond, y desde hace unos pocos años la movieron un poco más abajo en la acera, unos tres metros, y esto creó gran controversia. Se deben aburrir mucho para protestar por mover un cacho de roca tan sólo unos metros. Si se la llegan a llevar al otro lado de la ciudad, no sé que habría sucedido.




El puente de Thomond, lleva directamente al castillo, aunque a éste aún no le he sacado fotos porque quiero ir tranquilamente a visitarlo.

Y ésta es la Iglesia de San Munchin (me ha hecho mucha gracia el nombre, me imaginaba cientos de pequeños seres de Oz postrados en oración...) Esta iglesia se encuentra justo enfrente de la Treaty Stone.



Regresamos a casa después de pasear por el centro, pero me quedaron ganas de explorar y me fui a dar una corta vuelta para hacer más fotos alrededor de casa, Lucy estaba al llegar para pasar la tarde juntas, así que no me alejé demasiado. Suficiente para hacer foto del Tait Clock, un reloj en honor de Peter Tait que fue un gran hombre de negocios en Limerick que llegó a ser alcalde de la ciudad.


A pocos metros de distancia se encuentra este impresionante edificio de piedra gris, que en la actualidad se utiliza como oficinas para la seguridad social y no tengo mucha referencia histórica al respecto.

No lejos de mi calle, pero ya en O'Connell Avenue se encuentra otro impresionante edificio de ladrillo rojo, que quizá arquitectonicamente no tena mucho valor, pero que a mí me ha gustado. Es un Instituro Tecnológico.


Y luego ha llegado Lucy. A pesar de la diferencia de edad (bueno, no sé a veces 8 años no son tanto si el espíritu es joven), parece que hemos congeniado bastante bien y ya tenemos planes para futuras visitas y salidas.

Este miercoles, por ejemplo, saldremos a tomar unas copas, porque el día libre de Lucy es el Jueves además del Domingo y al parecer los miércoles hay una discoteca a dos pasos, llamada Baker Place que es barata. Si hay algo que me jode aquí es tener ue pagar en las discotecas. Son normalmente diez libras y sin consumición. Estaba acostumbrada a las discos de casa, donde en casi ninguna pagas por el acceso y si lo haces, tienes una o dos consumiciones en el ticket. Y con 45 libras en el bolsillo semanalmente y el precio de una cajetilla de tabaco es de 3 libras y una cerveza de 2.50 para arriba, dependiendo del sitio, la verdad es que no se pueden hacer milagros.

Lucy está bastante contenta con la familia que le ha tocado. Gerry trabaja en la compañía de telefonía y su marido es policía. Lucy cuida de las dos niñas, de cuatro y siete años, y lo único que no le gusta es que el padre, el que es policía, la mira con demasiado cariño. No tienen cerradura en el cuarto de baño, y la semana pasada Lucy estaba disfrutando del Jacuzzi que tienen instalado en la bañera cuando él entró, y aunque la espuma la cubría, le incomodó que se quedara unos minutos dándole conversación y preguntándole si estaba disfrutando de su momento de relax. Gracias a Dios yo no tengo esos problemas, y Henry parece un hombre completamente decente.

A las nueve, cuando Lucy se ha marchado, he bajado a preguntar por la cena, porque nadie me ha llamado a hora alguna, quizá porque Lucy estaba aquí. Sin embargo Kathy me ha dicho que la "cena" ya la tuvimos en Costello's, que ahora lo que se impone en todo caso en un Domingo, es el "Té" y que ellos habían comprado comida en el Chino. Así que no me ha quedado más remedio que bajar a la cocina y prepararme unos sandwiches. Otra cosa más para saber: el Domingo se ponen hasta el culo de comida a mediodía y luego sólo comen chorraditas hasta que se van a la cama.

6 pataletas:

chema dijo...

jajaja, qué gracia me ha hecho cómo has reproducido el sonido de las campanas. y también lo de la polémica por mover tres metros la treaty stone. :D
ufff, lo de tu amiga con el policía de la casa en la que trabajaba, vaya plan... siendo ya bastante incómodo, espero que no fuera a más.
oye, vaya robo que para entrar en las discotecas hubiera que pagar entrada de 10 libras sin consumición! cuando es con consumición incluida, ya tienes excusa para pedir algo, jejeje.

CGR dijo...

joer y vaya lio pa acostumbrarse a esas comids tan raras, me refiero a los horarios: que si ahora comida, que si ahora té, que si el domingo cambiamos...

BLAS dijo...

A mí me ha encantado el recorrido que nos has hecho por Limerick, tiene mucha historia para ser tan pequeño como dices, y unos edificios tan bonitos... Siempre que voy por esa zona, me refiero a Gran Bretaña, Escocia (Irlanda "todavía" no la conozco), me resulta curioso lo gris que se vé todo debido al tipo de piedra utilizada en las antiguas construcciones. Como aquí en España, la piedra autóctona usada en castillos, iglesias, catedrales, etc, es de tonos marrones, como que simplemente por ese hecho ya se nota más calidez...
Ciertamente, el hecho de que por allí arriba suela estar casi siempre nublado también contribuye.

Bulma dijo...

Preciosas las fotos de los edificios, me han gustado mucho.

Comprendo perfectamente el atraco de las discotecas porque allí el salario mínimo interprofesional por hora es mucho más elevado que aquí (claro que a ti con tus 45 libras semanales te parecería un chiste y de muy mal gusto).

Tendríamos que aprender de las irlandesas. El domingo, a comer fuera y el que tenga mucha hambre, que se haga un sandwich. Y así no das golpe :P

Lo mejor de todo es que ya ha pasado una semana y así al menos, ya te sabes las trampas gastronómicas que te pueden ocurrir ^^U

Susana Ce. dijo...

Ea, pos la cena de los domingos a base de sandwiches... En mi casa pasa lo mismo. El que quiera cenar, sea domingo o lunes, qu ese lo prepare el jaaaaajaaj sea snadwich o filetes jajaja

María José dijo...

Sigue , sigue, sigueeeeee!!!!!!!